Cada vez es más conocida la gran labor que el exvicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore, está realizando para llevar a lo largo y ancho del mundo la concienciación social sobre el cambio climático. Hace ya un año presentó a su ejército de apóstoles del clima en España, y hace a penas un mes los paseaba por Amsterdam, antes de volverlo a traer a Sevilla. “El proyecto climático”, como se hacen llamar, volvía a tierras andaluzas para reclutar a otros 200 nuevos soldados para luchar por esta buena causa que a todos nos atañe.
Nadie discute el trabajo de expansión y aprendizaje sobre como cuidar el medio ambiente que lleva a cabo esta asociación, pero hay quienes discrepan respecto a si realmente son correctas las elecciones de las personas que tienen que representar al medio ambiente español. Hasta ahora, estas “caras conocidas” (como prefieren llamarse) sólo han aparecido dispuestas a concienciar del problema climático cuando, casualmente, se ha reunido el ejército verde en España. ¿Es de verdad esta la manera más adecuada de lograr una masiva actuación contra este grave problema?.
Una magnífica acción manchada por un elenco de personajes conocidos, a lo que ninguno de nosotros nos imaginamos luchando contra la degradación del planeta. ¿De verdad sería capaz un juez de ir a trabajar en bicicleta todos los días?, ¿Una prestigiosa diseñadora sacaría su próxima colección con lechugas naturales para concienciar a sus delicadas clientas? O ¿una gimnasta olímpica, realizaría sus ejercicios con hojitas de parra?, la verdad que sería muy chic a lo prehistórico, total, como ahora lo antiguo vuelve a llevarse…
A la sociedad hoy en día no se le convence de esta manera… Realidad, un poquito de realidad es lo que hace falta mostrar. Y los medios quizás, tanto como ya hemos oído que son los grandes movedores de masas, son lo que de verdad deberían emplearse como un recurso importante para poder convencer a las personas de la verdad que en el mundo está sucediendo.
“España es ya uno de los países más cuidadosos con el clima”
A pesar de todas estas ingenuidades que está cometiendo el Nobel de la Paz, al confiar su legado en personas que sólo van a tratar el tema cuando, cada año como mucho, el ejército verde decida reunirse; parece que nuestro país va tomando ideas de a lo que realmente nos enfrentamos como sigamos de esta manera. Cada día sumamos más ideas para evolucionar hacia una política de respeto del medio ambiente. Ya son los coches que emiten menos CO2, los gobiernos autonómicos que se preocupan por educar a sus alumnos desde pequeños para que contaminen menos y visiten jardines botánicos, por cuidar los parques naturales y otorgarles el lugar que se merecen, a las comunidades que son pioneras en representar a un país en esta materia tan importante, al nuevo boom de la bicicleta, al reciclaje en los hogares, y sobre todo, al mayor empleo de energía solar.
Una concienciación que, parece ser, estamos empezando a adoptar sin necesidad de que nadie venga a nuestras casas a separarnos el vidrio del papel o del plástico. Algo que ya está empezando a ser reconocidos por todos, incluso por el amigo y compañero de Al Gore y presidente del grupo intergubernamental en esta lucha por acabar con el cambio climático, R.K. Pachauri. Quien, tras su visita a Sevilla a mediados de octubre alabó las actuaciones emprendidas por España en materia de energía solar y donde aseguró que este tipo de medidas, junto con otras encaminadas al ahorro energético en iluminación, transporte, electricidad, calefacción, industrias etc., pueden suponer la “transformación del mundo”.