Sin duda alguna, una de las profesiones que engloba un mayor número de estudiantes en Andalucía son las ciencias de la comunicación. Abiertas a ofrecer nuevos contenidos informátivos, y de entretenimiento, presentan, paradojicamente, un cierto rechazo a las jóvenes promesas que sueñan con un nuevo modo de emprender sus vidas. Y es que, en la actualidad, las visión de todos ellos no abarcan más allá de aspirar a promoción de eventos y agendas.
Es cierto que con la crisis, las actividades en los medios de comunicación ha decaido de forma considerable, convirtiéndose en un obstáculo a vencer por los futuros profesionales de la profesión. Mientras que muchas redacciones salen del paso contratando a becarios en prácticas, algunos intentan utilizar todos sus recursos para lograr darse a conocer y poder consolidarse ante el público.
Pero en la actualidad, las comunicaciones presentan una pocas posibilidades de innovación en sus contenidos. Ya está todo inventado y cada vez se hace más dificil sorprender al público con nuevas mercancías. A esto, abría que sumar un estancamiento en el interés de los receptores de información por recibir nuevas categorías, ya, la gran mayoría, está acostumbrada a los espectáculos televisivos que les entretienen y, al menos que esta espectacularización de la imagen se transforme, el acondicionamiento de estas seguirá inamobible.
Por desgracia, el único culpable de la acomodación del espectador en contenidos supérfluos ha sido el periodista. Concentrados en captar audiencia por un mero interés económico, las temáticas han ido evolucionando únicamente hacia el entretenimiento del receptor, hacia su aprobación. Ejemplo de ello se encuentran incluso en los supuestos programas meramente infotmativos como son las ‘Noticias’ televisivas, donde los presentadores son capaces de abandonar su propia ética conforme de ser líderes de audiencias en su horario de emisión. Cada vez son más las caras conocidas en este mundo que se dedican a este tipo de prácticas; siendo este uno de los condicionantes para el acceso de los jóvenes al mundo laboral de la comunicación.
Por todo ello, la mayoría de los estuciantes de periodismo ven, cada vez más, relegado su futuro a cubrir los nuevos medios digitales o los gabinetes de comunicación. Pero sin duda, estos elementos considerados por muchos como el futuro de la profesión, pueden ser el escaparate de inicio, junto con el esfuerzo y la dedicación, a un nuevo mundo donde, hasta ahora, sus caras eran desconocidas.